El músico talayuelano, Ricardo Cano, conocido en la localidad por sus actividades junto a la Asociación Musical Sintonía presentará próximamente su tercer libro, titulado ‘Sueños, Pesadillas o Fábulas’.
En esta tercera aventura literaria de Ricardo Cano, la editorial Cuatro Hojas recoge las anécdotas de tres amigos enamorados de la misma chica y que disfrutan de sus maravillosos años de juventud en la Talayuela de los años 70.
Una novela basada en hechos reales, o tal vez solo fueron sueños de su autor…
¿Qué te inspiró para escribir ‘Sueños, Pesadillas o Fábulas’?
Bueno, esta obra la escribí durante la pandemia. Como teníamos tanto tiempo, llamaba a los compañeros: “Oye, ¿cómo te va? ¿Qué tal? ¿Qué se mueve por ahí?”. Empezábamos a hablar y me daba vueltas en la cabeza. Por la tarde y por la noche, cuando me acostaba, empezaba a darle vueltas. Recordaba que nos contábamos varias historias y pensé: “Claro, me dijo tal cosa”. Una de esas noches, me levanté y me puse a escribir. ¡Pim, pim, pim! Escribí bastante. El primer borrador fue solo el comienzo; luego, al final, tuve que pasar muchos filtros hasta llegar a la versión terminada.
Además, uno de los protagonistas del libro, cuando hablamos, siempre incide en recordar cosas del pasado: “Oye, ¿te acuerdas de esto? ¿Te acuerdas de aquello?” y así es como van pasando cosas.
¿Podrías presentarnos a los personajes principales?
La obra trata sobre tres chavales que son de aquí del pueblo. El mayor se llama Félix, aunque todos lo conocen como “El Chato”, un íntimo amigo nuestro. Otro es Juan José Delgado, conocido como “El Huelva”, y yo, que soy Ricardo. La obra comienza cuando nos encontramos con dos santos, San Martín y San Marcos.
Empiezo a desvelar la historia humanizando a estos dos santos hasta el punto en que se convierten en nuestros amigos. Luego, se une otro santo. Toda la obra tiene una trama en la que no sabes si es realidad, una fábula o un sueño, pero todo está conectado.
La trama se sumerge en temas de amor, tu juventud. ¿Qué te llevó a explorar estos temas?
Bueno, como te he dicho, nosotros éramos tres amigos: tres jóvenes aventureros que no veíamos el peligro. Llegamos a la época de los años 70, cuando comenzó el boom en esta zona, y empezamos a recorrer pueblos por aquí, viviendo nuestras aventuras de amores y desamores. El libro no te va a dar todas las respuestas de inmediato, porque es una trama que hay que leer despacio, ya que, si no, te puedes perder algunas cosas que están entre líneas. Conocemos a una chica, y ahí empieza la historia. Luego aparece otra chica, y así sucesivamente. Todo lo que sucede a lo largo de nuestra juventud se narra en el libro, hasta que terminamos en el ejército. Y cuando finalmente nos licenciamos, ahí es donde el libro concluye.
¿Qué buscan sus lectores cuándo leen sus libros?
El libro podría haber sido más largo, pero le he recortado bastante porque no me gusta hacer libros muy extensos. Hay que saber a quién van dirigidos. Cuando estás escribiendo, debes tener en mente quiénes te van a leer. En mi caso, tengo claro quiénes son mis lectores.
Son personas sencillas que no quieren encontrarse con palabras complicadas que los obliguen a consultar el diccionario y que, al final, no entiendan. Por eso, el libro se lee muy bien, con una lectura fácil y estupenda, que te transporta a los años 70 con unos personajes reales y reconocibles.
Me nutro de los personajes del pueblo para crear la historia. A lo largo del libro, voy reinventando varios personajes que, los que son de Talayuela, seguramente han reconoceran. También hay otros personajes que son ficticios o cuyos nombres he cambiado porque a nadie le interesa que se sepa quiénes son realmente.
¿Qué importancia tiene el escenario de Talayuela en la historia y cómo lo elegiste?
La mayoría de la historia se desarrolla entre Talayuela, Navalmoral y Plasencia, que son los núcleos que frecuentábamos en nuestra juventud. No me gusta extenderme mucho en los detalles, porque aunque podría describir los bailes que había en cada lugar, prefiero centrarme en los aspectos esenciales. Nosotros asistíamos a esos bailes, y sí, algunos personajes existieron realmente.
Por ejemplo, si menciono a un personaje como “el Pachango”, quizás tú no lo conociste, pero podrías preguntarle a tus padres y ellos te dirán quién era. Son pequeñas historias que se van integrando en el libro, mezclando ficción, fantasía y sueños pero con la idea de que también sea un punto de partida de conversaciones entre padres e hijos para que conozcan historias de Talayuela.
En el libro, se hace una detallada descripción de la vida en Talayuela en los años 70. ¿Por qué esta época?
La historia está ambientada en los años 70 y no tiene comparación con la de hoy en día. La gente de entonces era más familiar y había una cercanía especial entre los habitantes del mismo pueblo. Nosotros, por ejemplo, éramos amigos y llegamos a hacer un pacto de amistad que perduraría hasta después de la muerte. Había un gran respeto entre nosotros; uno de los pactos era que si uno de nosotros estaba con una chica, los demás no podían interferir, eran pactos de entonces.
En aquellos tiempos, había una alegría en el pueblo que era impresionante, especialmente durante las ferias de San Marcos. Recuerdo que íbamos al Cerro Cabezo, un lugar donde se comerciaba con el ganado. Allí se compraba y vendía ganado y el ambiente era fabuloso. La vida en el pueblo tenía un encanto y una camaradería que son difíciles de encontrar hoy en día.
En esa época, en Talayuela no se cogía de la gente que había. Venían personas de todos lados, no como ahora, que llegan en coche, terminan y se van. En aquel entonces, los ganaderos pasaban la noche en el Cerro Cabezo. Además, los puestos de venta llenaban toda la carretera, desde abajo hasta arriba. No se podía ni caminar de tanta gente y puestos. Había una alegría palpable entre la gente. A pesar de tener menos dinero, nos divertíamos mucho más. Con menos recursos, aprovechábamos mejor lo que teníamos.
Yo tuve la oportunidad de tener coche enseguida. Apenas cumplí 18 años, me saqué el carné y conseguí un coche. Algunos me preguntaban: “¿Pero de verdad tenías coche?”. Sí, era un Renault. Todavía tengo una foto con ese coche. Era un Renault 8, un coche que para nosotros era como un Ferrari. Lo compré de segunda mano y era como tener un tesoro.
Menciono a varios personajes a lo largo de la historia, como mi amigo Isio, quien tenía un R8 deportivo con cuatro faros y ruedas deportivas. En comparación, mi coche era el modelo normal. Recuerdo que en uno de los desafíos que tuvimos, sabía que su coche corría más, así que me daba ventaja para equilibrar un poco la competencia.
El libro mezcla realidad y fantasía. Algunas historias están basadas en hechos reales, otras son producto de la imaginación. La mayoría de las veces, comienzo a escribir mis historias después de quedarme dormido y soñar. Por eso, al final, dejo que los lectores saquen sus propias conclusiones sobre si lo que han leído es un sueño, una fábula o una invención del autor.
¿Cuál crees que es el mensaje central de ‘Sueños, Pesadillas o Fábulas’?
El mensaje central es contar un poco la historia de Talayuela en lo que pasaba en los años 70. Lo que era la juventud de aquella época, que no piense la juventud de ahora como pasa siempre entre generaciones, que lo ha inventado ahora todo, que ya nosotros, cuando éramos jóvenes, con menos medios, hacíamos cosas como ellos o más.
¿Cuál es tu parte favorita del libro y por qué?
Bueno, la parte favorita mía del libro es todo el libro entero. Pero hay una parte, que no puedo adelantar, en la que se nos parte a todos el corazón, quizás esa sea la parte que más me emociona.
¿Tendremos presentación?
Tendremos presentación. La presentación va a ser el día 22 de este mes de junio, en la Casa de la Cultura de Talayuela a las 20.30 horas.
Como siempre, traeré un montón de artistas. Habrá cante como le digo a mis amigos. Contaremos con actuaciones de copla, música lírica, músicos de apoyo y cantautores. En resumen, habrá un poco de todo, garantizando un espectáculo de calidad, tal como en mis presentaciones anteriores. El objetivo es que la gente disfrute del espectáculo, y luego, si desean, pueden comprar el libro.
Debo aclarar que el libro se produce en ediciones limitadas de 100 ejemplares. No lo hago para ganar dinero, sino para dejar constancia de la obra. No busco un beneficio económico, ya que realmente no se gana mucho con los libros. Aquellos que piensen que van a ganar dinero con un libro, se equivocan y probablemente fracasarán.
Ya es su tercer libro, ¿cómo sabe cuándo una obra está terminada?
Bueno, este libro originalmente era más largo. Llega un momento en que tienes que decidir si seguir adelante o terminar. Decidí dar el final en ese punto porque ya nos habíamos convertido en adultos. Venimos del ejército, y como se decía antes, cuando regresabas del ejército, regresabas hecho un hombre. Por eso, concluí la historia ahí.
Podría haber seguido, pero preferí finalizar el libro en ese punto. No me gusta que los libros sean muy largos porque sé a quiénes van dirigidos y quiero asegurarme de que disfruten de una lectura concisa y satisfactoria.
Finalmente, ¿estás considerando una secuela de ‘Sueños, Pesadillas o Fábulas’ o trabajas en algún otro proyecto?
Todos mis libros tienen la opción de continuar, incluso el que trata sobre nuestra juventud. Podría haber seguido y añadido más historias de la mili, pero decidí centrarme en Talayuela, porque siempre trabajo para que las historias de Talayuela queden registradas. Los personajes son de aquí, me nutro de la gente local para construir mis relatos.
El libro sobre los músicos también podría haber tenido una continuación, pero habría sido repetir lo mismo, así que decidí no hacerlo. En cuanto al último libro, le di un punto final, aunque podría haber seguido. Sin embargo, ya tengo otro proyecto en mente.
¿Nos puedes adelantar algo sobre este nuevo proyecto?
Sí, este proyecto también se centrará en Talayuela y se titulará “Tesoros al Descubierto”. El título no necesariamente refleja el contenido final, es solo un punto de partida para comenzar a escribir. Este libro ya está escrito y guardado en el cajón. Espero poder publicarlo el próximo año, si la economía lo permite, ya que las ganancias del libro se destinan a cubrir los costos de su publicación. Una vez que se vende lo necesario, se acaba.












